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lunes, junio 18, 2007

Samantha, Trinidad y Tobago

Samantha fue disgnosticada con el VIH a la edad de 17 años. Después de terminar la Escuela Secundaria Básica de Menores, en 1996, ella dejó la casa de su madre para ir a vivir con su padre. Eso no funcionó y pronto ella estaba en la calle sin poder ir a ningún otro lugar que donde su novio.

Él fue su tercer encuentro sexual, pero “Yo no sabía nada acerca de sexo”, ella dijo. “ Los dos primeros no fueron nada – solo encuentros de una vez.” La tercera vez se convirtió en su relación de verdad.

Ella se quedó con su novio por dos años y quedó embarazada a los 16. Pero ella sabía que todo no estaba bien. Su novio se enfermaba muy a menudo y tenía sudores en las noches, “problema” con sus glándulas y escalofríos. Samantha comenzó a preguntarse por qué siempre ellos hacían el amor en la oscuridad.

Entonces, la mamá, hermana y primo de él murieron con el SIDA en poco tiempo. Samantha corrió directo al médico, quien encontró que tenía una enfermedad venérea y recomendó un análisis de VIH. En esa época Samantha ya había dado a luz a una niña. Ella no se analizó hasta 1998.

Después que el análisis dió positivo, Samantha creyó que se volvía loca. Ella se deprimió y finalmente se retractó completamente. Finalmente se integró a una grupo de apoyo para las personas que viven con VIH/SIDA y comenzó a aprender como vivir. Por suerte, su hija resultó negativa y ahora vive en un hogar para niños.

Samantha dejó a su novio y ha hecho una vida por su cuenta. Ella construyó una casa de tres pisos con el dinero que recibió trabajando en un restaurante y de su novio. Ella terminó exitosamente un curso de computación y tiene planeado convertirse en consejera.

Para mi , VIH es como una prueba,” ella dijo. “ La gente comienza a vivir más tiempo con el VIH, tu solo tienes que quererte a tí misma y ser feliz.

Fuente: Bonnie Khan, “ Viviendo positiva”. [Trinidad] Express ( Ocubre 10, 2000):23

Michelle, Jamaica

En 1992, Michelle conoció a un turista americano en Runaway Bay ( Bahía Runaway).

Él estaba en el proceso de divorcio, comenzamos a cartearnos y finalmente establecimos relaciones más íntimas. Él venía en verano, para las Navidades hasta que finalmente, el dijo, Michelle, vengo a Jamaica y quiero que nos casemos” Por supuesto yo estaba muy contenta por eso. Yo nunca pensaba en el VIH/SIDA en esos tiempo porque según lo que yo sabía, era una enfermedad de descuido y yo no era una muchacha descuidada, y además era una cosa de homosexuales

Ellos se casaron y el regresó a los estados Unidos donde él aplicó para que ella se reuniera con él. Ella obtuvo sus documentos, hizo su examen médico y fue a la embajada para la entrevista.

Ellos ( los funcionarios de la Embajada) dijeron que necesitaba volver donde me había hecho los análisis de sangre y averiguar cuál era el problema. En ese momento yo sabía que era anémica, así que pensé que ese era el problema.

Pero no era ese el problema. La invitaron a que viera al doctor. Las palabras del doctor no fueron nada tácticas; él me dijo: “ Michelle, tienes lo que tiene Magic Johnson y te vas a morir.”

Como lo reportara Pat Roxborough, Jamaica Gleaner ( Septiembre 18, 2000)

Diula Jean, Haití

Diula Jean, 30 años de edad, es madre de cuatro niños, incluyendo un infante que nació infectado. Cuando su análisis resultó seropositivo en abril del 1999, ella había vivido con su esposo durante 12 años, nunca había tenido una relación con otro hombre que no fuera el padre de sus hijos, quien no había mostrado ningún signo de infidelidad. Sobra decir que ella estaba sorprendida.

Cuando yo estaba embarazada con mi último bebé. Yo sufría todo el tiempo, yo no tuve problemas con los otros tres embarazos. Para mi sorpresa, empecé a tener dolores y heridas por todo el cuerpo y enfermedades venéreas. Cuando el doctor me dió la noticia, no pude hablar ni levantar mis piernas para caminar. Sentí calor y frío al mismo tiempo”.

Entonces, lentamente comencé a pensar en mis hijos, especialmente en mi bebé. Yo me pregunté “ qué me estaba sucediendo?. ¿Qué le diré a mi esposo que no quiere oir nada acerca del SIDA? Muchas preguntas vinieron a mi mente. Finalmente me resigné y he decidido sufrir con serenidad.”

Actualmente,” Dijo ella, “ la enfermedad me está consumiendo, no puedo obtener las medicinas que pueden reducir el sufrimiento. Mi único deseo es que personas infectadas como yo y otras personas que no están infectadas, me apoyen moralmente.”

Dieula admitió que su esposo, aunque siempre está padeciendo de dolores de estómago, se niega a hacerse el análisis y prefiere dejar la casa para evitar oir hablar sobre SIDA.

Fuente: Friztnel Octave, “Haiti: Después de Esther Bourcicault, las personas seropositivas se han acostumbrado poco a poco a dar testimonio.” MediaNETBulletin. Diciembre 2000 http/www.panosinst.org/Island/IBI9e.htm. Patrocinado por Panos Institute, Washington DC y Puerto Principe, Haiti.

Maria, República Dominicana

María es una mujer alta delgada con facciones finasa y sonrisa fácil. Tu no puedes imaginar su historia. Ella tiene ahora un hijo, aunque ella tenía dos. Su bebé de 18 meses murió de meningitis hace dos años. El tenía el SIDA.

María es HIV positiva. Infectada por su esposo a quien dejó poco después, pero no sabía que su bebé estaba también infectado. Durante el embarazo, los médicos dijeron que el bebé no podía contraer el virus de ella pero no analizaron al bebé cuando nació.

Luego, unas Navidades, María recibió la sacudida de su vida. Su hijo se enfermó y ella lo llevó al hospital. Ellos encontraron un quiste en el estómago y lo operaron de una vez. Analizaron el quiste que no era maligno, pero que tenía VIH.

Los médicos enviaron a Maria y a su hijo a casa inmediatamente. “Vete a casa y muérete,” le dijeron. Mediante su esposo en los Estados Unidos, Maria recibió finalmente algunos medicamentos - AZT para ella y el bebé. Para el bebé fue el caso de muy poco muy tarde. Después de su muerte María se fue a su cuarto convencida que iba a morir después.

Pero una llamada telefónica de Peggy McEvoy (Ex- Directora Regional del UNAIDS – Programa del SIDA de las Naciones Unidas) la ayudó. McEvoy, a quien Maria afectuosamente llama madre, la estimuló a que formara una red para ayudar a otros en su país. María se entrenó como consejera, hizo contacto con otra gente VIH+ y visitó centros de salud y hospitales para ayudar a los recientemente diagnosticados . Ellos ahora tienen una red de personas que viven con VIH que brinda apoyo, ayuda y consejería.

Fuente: Bonnie Khan, “AIDS, a Caribbean Burden” - SIDA, una carga para el Caribe- [Trinidad] Express ( Noviembre 16, 1999): 23