miércoles, junio 06, 2007

Lesbianas y VIH/SIDA


Un lugar intermedio entre la indiferencia y la paranoia

Es difícil hablar de la relación entre las lesbianas y el VIH/SIDA. Nos encontramos con mucha resistencia, con negaciones, datos distorsionados, mitos y prejuicios. Pero, sobre todo, nos encontramos con un profundo silencio. El VIH/SIDA entre las lesbianas es algo que no se ve, algo de lo que no se habla. Y ya sabemos lo que las lesbianas hemos debido afrontar por causa de la invisibilidad y el silencio.
Lamentablemente, entre las lesbianas es común la creencia de que hay "algo" en nosotras, en nuestro "ser lesbianas" que nos hace inmunes al VIH, que no podemos contagiarnos. Lo peor es que no somos las únicas en tener esa idea errada. El diario Clarín publicó en 1994 una noticia sobre un artículo de la revista científica inglesa The Lancet, una de las más revistas de investigación biomédica más prestigiosa del mundo, que reportaba un estudio donde no se habrían producido transmisiones entre lesbianas. Algunas personas han dicho públicamente que las lesbianas no tenemos por qué ocuparnos del VIH/SIDA, que no es algo que nos afecte, que no nos lo contagiamos. Quienes prestan su voz a estos puntos de vista tienen una visión sumamente estrecha de nuestra realidad. Lo cierto es que se han reportado algunos casos de mujeres VIH+ en el mundo donde la única vía de entrada del virus tiene que haber sido mediante relaciones sexuales con otras mujeres. Por otro lado no podemos pasar por alto el dato de que se ha hecho muy poca investigación en cuanto a la posible transmisión del VIH+ entre lesbianas. Este tema no fue nunca una prioridad. Además, los datos pueden tener algunos errores: es muy probable que una lesbiana que está enfrentando la posibilidad de ser VIH+ y se encuentra muy vulnerable, no revele su orientación sexual.
Sin dudas, el riesgo de transmisión del VIH por vía sexual de mujer a mujer (fuera del período menstrual) es más bajo que de varón a varón, de varón a mujer o viceversa. Esto se debe a una serie de factores: la concentración del virus en los fluidos vaginales no es tan alta como en otros fluidos (como el semen y la sangre), los tejidos vaginales no se dañan tanto cuando la penetración se hace con los dedos y menos aún con la lengua y lo mismo puede decirse de los tejidos rectales, no todas las lesbianas tienen relaciones sexuales con penetración, en la penetración entre mujeres no queda ningún fluido depositado dentro del cuerpo de la otra (como queda el semen cuando un varón penetra a alguien) y, ya sabemos, la saliva no contiene cantidad suficiente de VIH para provocar una infección. Sin embargo esta es una descripción simplista que se torna más compleja cuando se tienen en cuenta otros aspectos de la polimorfa realidad de las lesbianas:
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- Algunas lesbianas se asumen como tales y empiezan a vivir su sexualidad con mujeres después de años de haber vivido en pareja con varones, como heterosexuales, por motivos diversos: esto implica que durante años han tenido contactos sexuales con varones, es decir relaciones de alto riesgo si no se usó látex, y pueden haberse contagiado el virus.
·- Algunas mujeres bisexuales se identifican como lesbianas (por diferentes motivos, uno de ellos el temor a ser rechazadas por las lesbianas), y pueden estar teniendo relaciones sexuales con varones, lo cual nos deja en el mismo lugar del punto de arriba.
·- Algunas lesbianas tienen ocasionalmente alguna relación con un varón. Estas lesbianas en general no comentan estas relaciones con otras lesbianas por temor a ser censuradas.
·- Algunas lesbianas consumen drogas intravenosas; si se comparten las agujas sin esterilizarlas, esta es una fuente casi segura de transmisión del VIH. En ocasiones las lesbianas que consumen este tipo de drogas no lo dicen por temor al rechazo de las otras, estas lesbianas son mal vistas porque "dan una mala imagen de la comunidad".
·- Algunas lesbianas son sadomasoquistas, pudiendo practicarse heridas, punciones, cortes, etc., e involucrando así la sangre en sus relaciones sexuales.
·- Algunas lesbianas utilizan "juguetes" sexuales. Si se utilizan para penetrar a más de una persona pueden transmitir el virus de un cuerpo al otro. Para evitar esto siempre hay que ponerles un preservativo y cambiarlo cada vez.
·- Cualquier mujer corre riesgo de ser violada.
- La sangre menstrual es una importante vía de contagio. Es necesario recordar que no siempre su presencia es obvia: antes de la hemorragia ya puede haber sangre en el interior del útero. Lo mismo puede aplicarse al final del período menstrual.

Resulta bastante claro después de leer esta enumeración que uno de los factores de peso que está conspirando junto al virus para facilitar su transmisión entre las lesbianas es el temor. Pero no un temor cualquiera, ni siquiera el temor al propio virus. El temor más fuerte es al rechazo de las otras lesbianas, a sentirnos culpadas, estigmatizadas, consideradas "menos lesbianas", "impuras", "traidoras", a ser excluidas de la comunidad. Hay demasiado silencio causado por la cruel presión que siempre han ejercido y lamentablemente todavía ejercen los estereotipos y los "requisitos para sacar chapa de lesbiana". No podemos permitir que nuestros propios prejuicios tengan tanta fuerza. Y ya que estamos hablando de prejuicios, es indispensable mencionar uno que está bastante difundido. Se trata de la errónea creencia de que una lesbiana tiene más probabilidades de contagiarse el VIH si tiene sexo con una mujer bisexual que si lo tiene con otra lesbiana. Una mujer bisexual que tenga sexo no seguro con varones correrá más riesgo de contagiarse ella el VIH que una lesbiana que tenga sexo no seguro con otras mujeres. Pero ambas, la bisexual y la lesbiana, tienen el mismo cuerpo, con la misma anatomía, con el mismo funcionamiento, así que no corremos más riesgo con una que con la otra. Al margen de que siempre corremos muchísimo menos riesgo usando látex. Pensar que las bisexuales nos exponen más al VIH es tan injusto e infundado como pensar que nos exponen a "contaminarnos con esencias masculinas".
En definitiva, sea como fuere que una lesbiana o una mujer bisexual haya adquirido el VIH, lo cierto es que si recurre a cualquier instancia de la comunidad lésbica (amigas, compañeras del boliche, grupos de activismo, etc.) en busca de contención, apoyo, un espacio donde hablar, información, compañía o lo que necesite no podemos ignorarla ni cerrarle la puerta. No podemos negar la realidad de que hay lesbianas VIH+. Y sobre todo, no podemos excluirlas ni invisibilizarlas. No podemos seguir repitiendo dentro de la comunidad, con este y con otros temas, lo mismo que la sociedad nos hizo a todas como lesbianas. Reconocer, oír, incluir, acompañar a las lesbianas VIH+ es algo en lo que todas debemos comprometernos. Al menos, eso es lo que pretendemos en Lesbianas a la Vista.

Lic. María Luisa Peralta
Responsable Area de Salud
Lesbianas a la Vista

1 comentario:

Mª Teresa dijo...

Lic. Le felicito inmensamente por este reporte tan descriptivo, objetivo y realista de la situación VIH/SIDA en mujeres que preferimos amar a las mujeres...